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Title: Capital ficticio
Description: Capital dinerario que no se aplica a la producción (de plusvalía) sino que se reproduce parasitariamente bajo la forma de una apuesta sobre los resultados del capital productivo, apuesta que solo dará un resultado global positivo mientras el flujo de capital ficticio hacia los mercados especulativos siga creciendo.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Capital%20ficticio
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> Capital dinerario que no se aplica a la producción (de plusvalía) sino  que se reproduce parasitariamente bajo la forma de una apuesta sobre los resultados del capital productivo, apuesta que solo dará un resultado  global positivo mientras el flujo de capital ficticio hacia los mercados especulativos siga creciendo.

## El primer capital ficticio

En el [capitalismo ascendente](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20ascendente) aparece ya el capital ficticio como una salida para el excedente de  capital que, regularmente, no encuentra aplicación productiva directa.  Es el primer capital especulativo: el que se «refugia» en la deuda  pública y en la Bolsa -especulando con el valor de las empresas sin que  medie un incremento real del capital con que estas actúan. Estando  separado de la producción real de [plusvalía](https://diccionario.marxismo.school/Plusval%C3%ADa), no siendo otra cosa en realidad que capital dinerario *apostado* a la capacidad del estado para recaudar una parte de la plusvalía  producida (deuda pública) o al incremento de las expectativas futuras  sobre una empresa (especulación bursatil).

> [El] capital dinerario ficticio se halla enormemente disminuido en las crisis, y con ello lo está la  capacidad de sus propietarios de obtener dinero a cambio de él en el  mercado. Sin embargo, la disminución del precio nominal de estos títulos y valores en los boletines de cotizaciones nada tiene que ver con el  capital real que representan, pero en cambio sí tiene que ver, y mucho,  con la solvencia de sus propietarios.
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> Carlos Marx. El Capital. Sección V. Capítulo 30. Capital dinerario y capital real.

El capital ficticio se muestra ya entonces tremendamente frágil ante  las crisis, pues depende para reproducirse con buenos resultados de la  llegada creciente de nuevos capitales ficticios al mercado, pero ese  crecimiento se produce como síntoma de que la acumulación ha excedido  los límites en que puede reinvertirse en la explotación directa del  trabajo. Es decir, cuanto más crece y prospera más débiles son sus bases y más improbable la apuesta global a la que se aplica. Por eso las  grandes caídas de los mercados especulativos siempre son bruscas y  siguen a largos periodos de crecimiento auto-acelerado, las famosas  «burbujas».

## El desarrollo del capital ficticio en la decadencia capitalista

Lo que en el [capitalismo ascendente](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20ascendente) es un fenómeno importante, aunque relativamente marginal, que muestra la tendencia permanente del capital a la sobre[acumulación](https://diccionario.marxismo.school/Acumulaci%C3%B3n%20de%20capital) que se acelera en los momentos previos a los espasmos en los que crece el mercado mundial, con la entrada en [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia) se convierte en un elemento central del sistema financiero y en la  herramienta a través de la que el «capitalismo de guerra» del periodo  1914-18 se convirtió en el [capitalismo de estado](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado) actual.

> El desarrollo normal del ciclo  industrial fue interrumpido por la guerra, que se convirtió en el más  poderoso factor económico. La guerra creó para los sectores  fundamentales de la industria un mercado casi ilimitado, totalmente a  cubierto de toda competencia. Al gran comprador nunca le bastaba con lo  que se le proporcionaba. 
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> La fabricación de los medios de  producción se transformó en fabricación de los medios de destrucción.  Los artículos de consumo personal eran adquiridos a precios cada vez más elevados por millones de individuos que no producían nada, que no  hacían más que destruir. Este era el propio proceso de la destrucción.  Pero, en virtud de las monstruosas contradicciones de la sociedad  capitalista, esta ruina adoptó la forma del enriquecimiento. El Estado  lanzaba empréstito tras empréstito, emisión tras emisión y los  presupuestos que se calculaban en millones pasaron a calcularse en miles de millones. 
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> Se deterioraban las máquinas y las construcciones, y no se las remplazaba. La tierra era mal cultivada. Se paralizaban  construcciones esenciales en las ciudades y en los ferrocarriles.  Simultáneamente, el número de los valores de Estado, de los bonos de  crédito y del Tesoro y de los fondos aumentaban sin cesar. **El capital ficticio creció en la misma medida en que el capital productivo era destruido**. El sistema de crédito, medio de circulación de las mercancías, se  transformó en un medio de movilizar los bienes nacionales, incluso los  que deberán ser creados por las futuras generaciones.
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> Por temor a  una crisis que hubiese sido catastrófica, el Estado capitalista actuó  después de la guerra del mismo modo que durante ella: nuevas emisiones,  nuevos empréstitos, reglamentación de los precios de compra y venta de  los artículos más importantes, garantía de los beneficios, productos a  precios reducidos, múltiples asignaciones agregadas a los sueldos y  salarios... y con todo esto, censura militar y dictadura de los galones.
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> [Tesis sobre la situación mundial y las tareas de la IC. III Congreso de la Internacional Comunista](https://www.marxists.org/espanol/trotsky/eis/1921-sitmundial-y-comintern.pdf), junio de 1921.

Tras cada guerra imperialista mundial, el capital ficticio sufrirá un incremento exponencial bajo la forma de mercados especulativos y de  futuros. Acabada la reconstrucción, al capital le cuesta cada vez más  encontrar dónde vender toda la producción y por tanto donde invertir lo  acumulado en nuevas aplicaciones rentables. Si no hay mercado ya casi  para todo lo que produce, ¿cómo va a haberlo para producir  exponencialmente más?

Una parte del capital desiste de buscar aplicaciones productivas y se coloca como apuesta sobre el resultado de negocios productivos ya  existentes, sobre las demandas futuras de ciertos bienes, sobre el pago  de paquetes de deudas, etc. Aparece así una masa gigantesca de capital  ficticio, separado de la explotación real del trabajo y por tanto con  pies de barro, que supera en varias veces el capital productivo y es el  detonante y la causa del carácter súbito y hecatómbico de las crisis  financieras.