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Title: Capitalismo de estado
Description: Forma que toma la organización del capital en el capitalismo decadente. Materializa la concentración del capital financiero -unión del bancario y el industrial- y los monopolios en y alrededor del estado. Socialmente impulsa la integración de los restos de las clases explotadoras anteriores con la burguesía y la burocracia del estado y políticamente se sustenta sobre el fin de la sociedad civil y la integración de amplias capas de la pequeña burguesía como cuadros medios en el aparato del estado y las grandes empresas.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado
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> Forma que toma la organización del capital en el capitalismo decadente.  Materializa la concentración del capital financiero -unión del bancario y el industrial- y los monopolios en y alrededor del estado. Socialmente  impulsa la integración de los restos de las clases explotadoras  anteriores con la burguesía y la burocracia del estado y políticamente  se sustenta sobre el fin de la sociedad civil y la integración de  amplias capas de la pequeña burguesía como cuadros medios en el aparato  del estado y las grandes empresas.

### Origen del capitalismo de estado

> No es que la burguesía no tenga  patria. Es que la «patria», el estado nacional, es suyo, son ellos  organizados frente al resto de la sociedad.

El [imperialismo](https://diccionario.marxismo.school/Imperialismo) impulsará ya una reorganización de la burguesía. Poco a poco la  competencia capitalista es sustituida por pequeños grupos de grandes  empresas nacidos de fusiones y concentraciones gigantescas de capital.  Estas, hasta entonces dueñas de los bancos, se convierten en propiedad  de estos. Y todos se entreveran con el estado en lo que no es sino una  forma de socialización, es decir, de orientación organizada de toda la  sociedad hacia un único objetivo: la [acumulación](https://diccionario.marxismo.school/Acumulaci%C3%B3n%20de%20capital) del capital. Esta socialización significó también una «socialización  del concepto de capitalista» a través, en principio, de la sociedad por  acciones y la aparición de una burguesía «gestora».

> El triunfo de la tendencia  descendente no necesariamente aparecerá como una disminución numérica  absoluta de las empresas medianas. Debe aparecer, primeramente, como un  aumento progresivo del capital mínimo indispensable para el  funcionamiento de las empresas de las viejas ramas de producción; en  segundo lugar, en la disminución constante del intervalo de tiempo  durante el cual los pequeños capitalistas tienen la oportunidad de  explotar las nuevas ramas de la producción. 
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> El resultado, en lo  que concierne al pequeño capitalista, es la duración cada vez más breve  de su permanencia en la nueva industria y un cambio progresivamente más  rápido en los métodos de producción como campo para la inversión. Para  los estratos capitalistas medianos en su conjunto hay un proceso cada  vez más rápido de asimilación y desasimilación social. [...]
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> ¿Qué  significa, en última instancia, el fenómeno económico de la sociedad por acciones? Representa, por un lado, la unificación de una cantidad de  fortunas pequeñas en un gran capital para la producción. Representa, por otro, la separación de la producción de la posesión capitalista. Es  decir, denota que se le ha ganado una doble victoria al modo capitalista de producción: pero todavía sobre bases capitalistas.
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> ¿Qué  significan, pues, las estadísticas que cita Bernstein, según las cuales  un número creciente de accionistas participan en las empresas  capitalistas? Las estadísticas demuestran, precisamente, esto: en la  actualidad una empresa capitalista no corresponde, como antes, a un  único propietario de capital sino a una serie de capitalistas. 
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> En consecuencia, la noción económica de «capitalista» ya no corresponde a  un individuo aislado. El capitalista industrial de hoy en día es una  persona colectiva, compuesta de cientos, inclusive miles de individuos.  La categoría de «capitalista» se ha vuelto una categoría social. Se ha  «socializado», en el marco de la sociedad capitalista.
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> Rosa Luxemburgo. [Reforma o revolución](https://www.marxists.org/espanol/luxem/1900/reform-revol.htm), 1901

Este proceso, que arranca en las primeras fases del [imperialismo](https://diccionario.marxismo.school/Imperialismo) y se generaliza y radicaliza en toda la [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia) capitalista cambia la estructura y composición de la burguesía: las  fronteras entre las viejas clases latifundistas, los capitanes de  industria, los banqueros y la alta [burocracia](https://diccionario.marxismo.school/Burocracia) del estado se harán borrosas. Buena parte de la burguesía dejará de  tener la propiedad legal de una gran industria para convertirse en  accionistas de consorcios financieros. 

Otros ni siquiera eso. En buena parte de los nuevos estados producto de la [liberación nacional](https://diccionario.marxismo.school/Liberaci%C3%B3n%20nacional) durante la [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia), comenzando por Turquía, el primer país que la alcanzó en la época  imperialista, la nueva burguesía nacional estará formada  fundamentalmente por militares, [altos burócratas](https://diccionario.marxismo.school/Burocracia), gestores, banqueros y dirigentes del propio aparato político del nuevo  estado... desde el que generarán burguesías empresariales. 

Las rentas que mantienen e incentivan a la burguesía contemporánea en todo el mundo, han perdido en muchos casos la relación directa con una  parte concreta de la producción que tuvieron cuando la burguesía estaba  formada por propietarios de fábricas individuales. Las formas de  distribuir rentas en la clase dirigente son a estas alturas tan diversas e imaginativas que a veces se clasifican simplemente como «corrupción».

Aunque hoy resulte lejano es algo muy parecido a lo vivido durante la guerra de 1914 por la clase dirigente española o, un poco más tarde,  por la argentina, matriz del capitalismo de estado actual en el que la  burguesía de estado es descrita como una amalgama de «castas»,  «oligarcas», «aparatchiks» y «redes de poder».

> Esta transformación de la  competencia en monopolio constituye uno de los fenómenos más  importantes, -por no decir el más importante- de la economía del  capitalismo en los últimos tiempos. (…)
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> (…)La competencia se  convierte en monopolio. De ahí resta un gigantesco progreso de  socialización de la producción. Se socializa también, en particular, el  proceso de los inventos y perfeccionamientos técnicos.
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> Esto no  tiene nada que ver con la antigua libre competencia de patronos  dispersos, que no se conocían y que producían para un mercado ignorado.  La concentración ha llegado a tal punto que se puede hacer un inventario aproximado de todas las fuentes de materias primas (por ejemplo,  yacimientos de minerales de hierro) de un país, y aun, como veremos, de  varios países y de todo el mundo. No solo se realiza este cálculo, sino  que asociaciones monopolistas gigantescas se apoderan de dichas fuentes. 
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> Se efectúa el cálculo aproximado de la capacidad del mercado,  que las asociaciones mencionadas se «reparten» por contrato. Se  monopoliza la mano de obra capacitada, se contratan los mejores  ingenieros, y las vías y los medios de comunicación -las líneas férreas  de América y las compañías navieras en Europa y América- van a parar a  manos de monopolistas. 
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> El capitalismo en su fase imperialista,  conduce de lleno a la socialización de la producción en sus más variados aspectos; arrastra, por decirlo así, a los capitalistas, en contra de  su voluntad y su conciencia, a cierto régimen social nuevo, de  transición de la absoluta libertad de competencia a la socialización  completa.(…)
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> Nos hallamos en presencia, no ya de la lucha  competitiva entre grandes y pequeñas empresas, entre establecimientos  atrasados y establecimientos adelantados en el aspecto técnico. Nos  hallamos ante la estrangulación por los monopolistas de todos los que no se someten al monopolio, a su yugo, a su arbitrariedad.(…)
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> El  desarrollo del capitalismo ha llegado a un punto tal que, aunque la  producción mercantil sigue «reinando» como antes y es considerada base  de toda la economía, en realidad se halla ya quebrantada y las ganancias principales van a parar a los «genios» de las maquinaciones  financieras. Estas maquinaciones y estos chanchullos tienen su asiento  en la socialización de la producción; pero el inmenso progreso de la  humanidad, que ha llegado a esa socialización, beneficia… a los  especuladores. Más adelante veremos cómo, «basándose en esto», la  crítica pequeñoburguesa y reaccionaria del imperialismo capitalista  sueña con volver atrás, a la competencia «libre», «pacífica» y  «honrada». (…)
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> La supresión de las crisis por los cárteles es  una fábula de los economistas burgueses, los cuales ponen todo su empeño en embellecer el capitalismo. Al contrario, el monopolio que se crea en varias ramas de la industria aumenta y agrava el caos propio de toda la producción capitalista en su conjunto.(…)
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> Los capitalistas  dispersos vienen a formar un capitalista colectivo. Al llevar una cuenta corriente para varios capitalistas, el banco realiza, aparentemente,  una operación puramente técnica, únicamente auxiliar. 
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> Pero cuando esta operación crece hasta alcanzar proporciones gigantescas, resulta  que un puñado de monopolistas subordina las operaciones comerciales e  industriales de toda la sociedad capitalistas, colocándose en  condiciones -por medio de sus relaciones bancarias, de las cuentas  corrientes y otras operaciones financieras- primero, de conocer con  exactitud, la situación de los distintos capitalistas, después,  controlarlos, ejercer influencia sobre ellos mediante la ampliación o la restricción del crédito facilitándolo o dificultándolo, finalmente  decidir enteramente su destino, determinar su rentabilidad, privarles de capital o permitirles acrecentarlo rápidamente y en proporciones  inmensas, etc.(…)
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> Paralelamente se desarrolla, por decirlo así, la unión personal de los bancos con las más grandes empresas industriales y comerciales, la fusión de los unos y de las otras mediante la posesión  de las acciones, mediante la entrada de los directores de los bancos en  los consejos de supervisión (o directivas) de las empresas industriales y comerciales, y viceversa.(…) 
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> La «unión personal» de los bancos y la industria se completa con la «unión personal» de unas y otras  sociedades con el gobierno. «Los puestos en los consejos de supervisión  -escribe Jeidels- son confiados voluntariamente a personalidades de  renombre, así como a antiguos funcionarios del Estado, los cuales pueden facilitar en grado considerable (!!) las relaciones con las  autoridades».(…)
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> Resulta, de una parte, una fusión cada día mayor, o según la acertada expresión de N.I. Bujarin, el engarce de los  capitales bancario e industrial y, de otra, la transformación de los  bancos en instituciones de un verdadero «carácter universal». (…)
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> En los medios comerciales e industriales se oyen con frecuencia  lamentaciones contra el «terrorismo» de los bancos (…) En el fondo, se  trata de las mismas lamentaciones del pequeño capital con respecto del  yugo del grande, solo que en este caso la categoría de «pequeño» capital corresponde a ¡todo un consorcio! La vieja lucha entre el pequeño y el  gran capital se reproduce en un grado de desarrollo nuevo e  inconmensurablemente más elevado.(…)
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> Concentración de la  producción; monopolios que se derivan de la misma; fusión o engarce de  los bancos con la industria: tal es la historia de la aparición del  capital financiero y lo que dicho concepto encierra. (…)
>
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> La  gestión de los monopolios capitalistas se convierte indefectiblemente,  en las condiciones generales de la producción mercantil y de la  propiedad privada, en la dominación de la oligarquía financiera (…)  [Mientras] los apologistas del imperialismo y del capital financiero no  ponen al descubierto sino que disimulan y embellecen el mecanismo» de la formación de las oligarquías, sus procedimientos, la cuantía de sus  ingresos «lícitos e ilícitos», sus relaciones con los parlamentos etc.,  etc.
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> Lenin. [El imperialismo fase superior del capitalismo](https://www.fundacionfedericoengels.net/images/PDF/lenin_imperialismo.pdf), 1916

### Stalinismo y capitalismo de estado

El capitalismo de estado es un fenómeno general en todos los estados a lo largo de todo el periodo de [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia) del capitalismo. En Rusia primero y en sus satélites después, tomó sin  embargo una forma particular y característica. La contrarrevolución  había cabalgado en Rusia precisamente sobre estas tendencias,  encarnándose en la capa gestora de un capitalismo de estado que, por  efecto del aislamiento y la guerra civil, no se veía contrapesado ya por el poder político de los trabajadores organizados. 

Esta capa gestora, capturará el estado y el partido bolchevique con  un programa de defensa y supeditación de los objetivos de clase al  capital nacional que representaba. Su fórmula «[socialismo en un solo país](https://diccionario.marxismo.school/Socialismo%20en%20un%20solo%20pa%C3%ADs)», enunciada por primera vez en 1924 e impuesta como dogma de fe en 1928,  no significaba otra cosa que la supeditación de los intereses de la  revolución mundial al capital nacional que trabajosamente había  concentrado el estado posrevolucionario.

Cuando finalmente se haga con todo el poder en 1928, dará rienda  suelta a todas las tendencias generadas por ese capital nacional.  Tendencias que eran las mismas que las de cualquier otro capital  nacional en la [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia) capitalista: [imperialismo](https://diccionario.marxismo.school/Imperialismo), [nacionalismo](https://diccionario.marxismo.school/Nacionalismo), [militarismo](https://diccionario.marxismo.school/Militarismo), [pauperización](https://diccionario.marxismo.school/Pauperizaci%C3%B3n) de la masa trabajadora...

Hay una diferencia importante sin embargo. La nueva burguesía rusa no surgía orgánicamente de la transformación de la propiedad empresarial  impulsada por el capital financiero. Nacía del estado mismo. 

Y no era un estado cualquiera: era el estado que se había formado  para defender la revolución durante la guerra civil. Era por tanto una  burguesía que se justificaba políticamente como continuidad de la  revolución de Octubre y que en consecuencia intentará por todos los  medios vender su particular forma de capitalismo de estado como [socialismo](https://diccionario.marxismo.school/Socialismo). Es más, su origen la cohesionará entorno a la captura y dominio del  partido de la revolución, que rehará completamente a su imagen y  semejanza, conservando tan solo sus símbolos externos y masacrando a la  generación de revolucionarios que había protagonizado Octubre.

### Capitalismo de estado y totalitarismo

La tendencia totalitaria es una consecuencia directa de la  concentración de estado y capital. Durante la contrarrevolución, el  estado intenta absorber toda la «sociedad civil» burguesa y destruir o  supeditar los espacios de «democracia obrera» creados durante el [capitalismo ascendente](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20ascendente) por la II Internacional. Este es el objetivo central del ascenso del fascismo.

> El fascismo no es solamente un  sistema de represión, violencia y terror policiaco. El fascismo es un  sistema particular de Estado basado en la extirpación de todos los  elementos de la democracia proletaria en sociedad burguesa. La tarea del fascismo no es solamente destruir a la vanguardia comunista, sino  también mantener a toda la clase en una situación de atomización  forzada. 
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> Para esto no basta con exterminar físicamente a la capa  más revolucionaria de los obreros. Hay que aplastar todas las  organizaciones libres e independientes, destruir todas las bases de  apoyo del proletariado y aniquilar los resultados de tres cuartos de  siglo de trabajo de la socialdemocracia y los sindicatos. Porque es  sobre este trabajo sobre lo que, en última instancia, se apoya el  partido comunista.
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> León Trotski, «[El giro de la Internacional Comunista y la situación en Alemania](https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1930/giro-aleman.htm)», 26 de septiembre de 1930

Exactamente lo mismo hará la contrarrevolución stalinista en Rusia  primero y luego en los países integrados en su bloque imperialista tras  la segunda gran guerra. Todo el tejido de socialización obrera será  destruido de raíz y sustituido, como en los estados fascistas, por  parodias dependientes de los ministerios y vigiladas desde dentro por el aparato terrorista del estado. 

Es más, en las democracias europeas, PSs y PCs serán fundamentales  para producir una versión «democrática» con resultados similares. No ya  solo los sindicatos, que habían desarrollado una trayectoria de  integración en el estado por sí mismos desde el comienzo de la época  imperialista, sino las asociaciones culturales, las cooperativas, los  grupos barriales... serán tomados, controlados e integrados en  organismos formales estatales de los que acabarán dependiendo ideológica y financieramente.

El estado no parará su voracidad en las organizaciones que agrupaban  trabajadores. Las expresiones políticas de facciones particulares del  capital y de la pequeña burguesía -partidos, asociaciones, centros de  investigación...- todo cuanto la democracia liberal había articulado  bajo un marco que emulaba al mercado, representando la  competencia/conflicto de intereses e ideas, pasó a definirse desde las  nuevas funciones estatales. Pasaron a ser órganos más o menos autónomos  del estado.

La analogía del capitalismo de estado no es ya la «competencia  perfecta» entre partes e intereses cuya agregación queda más allá de sus atribuciones, sino la «mesa» en la que los grandes monopolios  «planifican» y «pactan». Como consecuencia, los «grupos sociales»  -sindicatos, patronal, etc.- dejan de ser expresiones de las diferentes  fracciones de la sociedad frente al estado para convertirse en  expresiones del estado frente a las diferentes capas de la sociedad. Es  particularmente claro en los sindicatos, homologados a monopolistas de  la fuerza de trabajo según el modelo de las empresas energéticas o la  industria pesada. 

Pero es idéntico en la administración territorial. Por ejemplo, hasta entonces la diferencia entre un electo y un gobernador o delegado  gubernamental es que el primero representaba a los ciudadanos frente al  estado y el segundo al estado frente a los electos. Con el capitalismo  de estado, los cargos electos pasan a ser representantes del estado en  el territorio, exigiéndoseles esa responsabilidad incluso legalmente.  Solo en los momentos de crisis política aguda, el tejido social  «sistémico», volverá a ponerse en cuestión cuando no a ser reorientado  por una pequeña burguesía en revuelta.

Pero eso no niega, más bien al contrario, la tendencia principal: el  capitalismo de estado persigue conscientemente instrumentalizar y ocupar todo el espacio político y social, integrando cuando le es posible a  las expresiones de descontento y silenciándolas y reprimiéndolas cuando  no. Se ve claramente en el espacio de la «opinión», donde el  «pluralismo» que otrora representaba la diferencia de intereses y los  sujetos del conflicto político, sirve ahora, ante todo, para afirmar «en la diversidad», los consensos del poder en torno a la gestión del  sistema.
