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Title: Centralismo
Description: Tendencia hacia la unificación organizativa que expresa el carácter del proletariado como clase universal.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Centralismo
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> Tendencia hacia la unificación organizativa que expresa el carácter del proletariado como clase universal.



### Fundamento de clase del centralismo

El centralismo se fundamenta en la identidad y unidad de intereses  que corresponde a una clase que no lucha por ningún privilegio ni  interés particular, sino por intereses genéricos universales en todo el  mundo. Por eso [internacionalismo](https://diccionario.marxismo.school/Internacionalismo) y centralismo van de la mano necesariamente en toda expresión genuina  de lucha de clases: si el centralismo afirma la unidad de clase dentro  de cada una de las expresiones de ésta en un territorio, el  internacionalismo la afirma entre ellas.

### Centralismo no es concentración del poder en unos pocos sino en todos

En la clase trabajadora, «centralismo» **no** significa la adhesión a un principio formal, la defensa de una cierta tipología de estructuras de *mando*. Y desde luego, no significa concentrar el poder en una única persona o  grupo, sino por el contrario, extender el ámbito de decisión de  cualquier organización de lucha de la clase a todos sus miembros,  reflejando el carácter universal que late bajo cada expresión de clase y anteponiéndolo a cualquier particularismo, a cualquier sentimiento o  prejuicio, privilegio imaginario o discriminación real. Dicho de otra  manera, el centralismo es la expresión organizativa de la idea de unidad de la clase del [proletariado](https://diccionario.marxismo.school/Proletariado) como sujeto político universal.

El centralismo de los trabajadores es el de una asamblea que organiza una huelga, no el de un consejo de administración erguido sobre un  organigrama. Cuando hay una huelga, la tendencia espontánea es a que su  organización recaiga en un único centro: la asamblea de todos los  trabajadores y que esa asamblea reúna a todos los trabajadores con  independencia de su nacionalidad, su sexo, el contrato de trabajo que  tengan -sea fijo o temporal- y quién se lo firme -la empresa principal o una auxiliar. 

Cuando la huelga se extiende, los comités (electos, con mandato  directo y revocables en cualquier momento) se unen a su vez en «comités  de delegados» que, cuando las movilizaciones se generalizan, integran a  su vez todo tipo de representaciones de las clases no explotadoras a  través de asambleas de barrio, ciudad, etc.

La tendencia a la unidad está también presente en las expresiones  comunitarias, defensivas, de clase trabajadora: cajas de resistencia,  redes de solidaridad, etc. solo funcionan y se convierten en espacios  válidos para el desarrollo de la [conciencia de clase](https://diccionario.marxismo.school/Consciencia%20de%20clase) si son capaces de superar en la práctica las divisiones identitarias  impuestas por una sociedad cuya fractura en clases se expresa bajo mil  particularismos y discriminaciones diferenciadas sin superación  histórica posible dentro del sistema.

### Centralismo y partido

La naturaleza universal de la clase se expresa en todo su ser histórico. Su total [alienación](https://diccionario.marxismo.school/Alienaci%C3%B3n) de la sociedad, el ser la clase negada en cualquiera de las dimensiones del capitalismo, le hacen vivir y afirmar la negación de toda  nacionalidad y de todo particularismo. Esta negación se convierte en  afirmación positiva de la universalidad de su movimiento y su proyecto.

> Esta revolución es llevada a cabo  por la clase a la que la sociedad no considera como tal, no reconoce  como clase y expresa ya de por sí la disolución de todas las clases,  nacionalidades, etc., dentro de la actual sociedad
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> Marx y Engels. [La Ideología alemana](https://www.marxists.org/espanol/m-e/1846/ideoalemana/index.htm), 1846

En la práctica organizativa del [partido](https://diccionario.marxismo.school/Partido) esto se traduce en [centralismo](https://diccionario.marxismo.school/Centralismo).

> En toda la socialdemocracia se da  un espíritu centralista pronunciado. Por haber crecido en el suelo  económico del capitalismo, que es centralista por tendencia, y por estar obligada a presentar su batalla en el marco político del gran Estado  centralizado burgués, la socialdemocracia es, ya de nacimiento, una  enemiga decidida de todo particularismo y todo federalismo. 
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> Como  quiera que la socialdemocracia tiene que defender los intereses  generales del proletariado en cuanto clase en el marco de un Estado  concreto, frente a los intereses parciales y de grupo del proletariado,  manifiesta la tendencia lógica de **fusionar en un solo partido unitario a todos los grupos nacionales, religiosos y profesionales de la clase obrera**. (...) El centralismo socialdemócrata tiene que ser de un carácter  esencialmente distinto al blanquista; no puede ser otra cosa más que la  concentración impetuosa de la voluntad de la vanguardia consciente y  militante de la clase obrera frente a sus grupos e individuos aislados,  es, por así decirlo, el «autocentralismo» del sector dirigente del  proletariado
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> Rosa Luxemburgo. [Problemas de organización de la socialdemocracia rusa](https://www.marxists.org/espanol/luxem/04Problemasorganizativosdelasocialdemocracia_0.pdf), 1904

El centralismo es una herramienta natural del desarrollo de la  conciencia de clase. Al disolver las fronteras e «identidades» creadas  por la sociedad de clases y el capitalismo *dentro* del proletariado, afirma la unidad y universalidad de su proyecto histórico inmediato, el [socialismo](https://diccionario.marxismo.school/Socialismo), al tiempo que desarrolla cada lucha concreta hasta su máximo, que es también el máximo de su centralización.

No es por tanto de extrañar que ya las primeras organizaciones  políticas de clase (los «comunistas icarianos» de Cabet y la «Liga de  los justos» de Weitling) funcionaran centralizadamente a través de redes de correspondencia internacional en actividad permanente y congresos  únicos en las que los participantes eran auténticos delegados que  llevaban las propuestas y resultados del trabajo sobre los textos a  debate de los que no podían viajar. Que todavía en la primera mitad del  siglo XIX se afirmara la igualdad, dentro de una organización única, de  todos sus miembros, con independencia de su sexo, nacionalidad u origen  etno-religioso, dice mucho sobre el carácter necesariamente centralista  de la organización política de clase. 

Más aun si lo ponemos en contraste con las formas de la pequeña  burguesía. El federalismo proudhoniano, el caos del secretismo  bakuninista y la atomización individualista de los movimientos  estudiantiles del 68 o los «occupỳ» expresan bien a una clase que trata  de definirse en el consumo y generar «identidades» a medida, frente a  una clase que nace de la producción y se enfrenta a la [alienación](https://diccionario.marxismo.school/Alienaci%C3%B3n) que nace de su organización social.

En la II Internacional, su izquierda -Rosa Luxemburgo, Lenin, Zetkin- lucharon denodadamente contra la formación de grupos «identitarios»  nacionales autónomos y contra el planteamiento «federativo» de la  organización

> La «autonomía» de los Estatutos de 1898 asegura al movimiento obrero judío todo lo que puede necesitar:  propaganda y agitación en yiddish, publicaciones y congresos,  presentación de reivindicaciones particulares como desarrollo del  programa socialdemócrata único común y satisfacción de las necesidades y demandas locales que dimanan de las peculiaridades del modo de vida  judío. En todo lo demás es imprescindible la fusión más completa y  estrecha con el proletariado ruso, es imprescindible en interés de la  lucha de todo el proletariado de Rusia. Y carece de fundamento, por el  fondo mismo del asunto, el temor a toda «mayorización» en caso de  fusión, pues precisamente la autonomía es una garantía contra la  mayorización en las cuestiones particulares del movimiento judío. 
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> Pero en las cuestiones relativas a la lucha contra la autocracia, a la lucha contra la burguesía de toda Rusia, debemos actuar como una organización de combate única y centralizada; debemos apoyarnos en todo el  proletariado, sin diferencias de idioma ni de nacionalidad, cohesionado  por la solución mancomunada y constante de los problemas teóricos y  prácticos, tácticos y de organización, en vez de crear organizaciones  que marchen aisladamente, cada una por su propio camino; en vez de  debilitar las fuerzas de nuestro embate, fraccionándonos en multitud de  partidos políticos independientes; en vez de introducir el aislamiento y la separación para curar después con emplastos de la cacareada  «federación» la enfermedad que nos inoculamos artificialmente.
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> Lenin. «¿Necesita el proletariado judío un partido político independiente?», 1903

Planteamiento que se hacía extensivo a todas las «identidades» que se consideraban en la época -de sexo o generacionales- y que luego se  trasladaron a la IIIª Internacional. Como recordaba Clara Zetkin en 1921 a las encargadas de difundir en cada sección nacional el programa de la Internacional entre las mujeres:

> No hay más que un sólo movimiento, una sola organización de mujeres comunistas -antes socialistas- en el  seno del partido comunista junto a los hombres comunistas. Los fines de  los hombres comunistas son nuestros fines, nuestras tareas