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Title: Cultura
Description: Conjunto de modos de comportamiento y atribución de significado social, incluidas formas de representación y comunicación que se empieza a entender como unidad a partir del nacimiento del mercado nacional.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Cultura
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> Conjunto de modos de comportamiento y atribución de significado social,  incluidas formas de representación y comunicación que se empieza a  entender como unidad a partir del nacimiento del mercado nacional. 

La cultura un fenómeno ideológico que, alentado por la burguesía, le  permitirá la «nacionalización», esto es la absorción y dirección bajo su programa, de clases sociales con intereses locales -pequeña burguesía,  campesinado, artesanado- o universales -y por tanto anacionales- como el proletariado, dentro del sujeto político llamado «nación».

Para ello la burguesía revolucionaria no solo creará el concepto de  cultura sino que homogeneizará lenguas, inventará tradiciones a partir  de restos feudales y constituirá modelos de comportamiento a la medida  de las necesidades del mercado nacional. Para ello se dotará de  expresiones artísticas, medios de comunicación e incluso modos de  representación.

### La invención de la cultura

El concepto de cultura comenzó como una metáfora ilustrada: la  persona se «cultivaba» mediante el estudio y el acceso al conocimiento y como cualquier campo cuanto más trabajo y fertilizantes incorporara tal cultivo («cultura»), más frutos ofrecería. 

Es con Fichte, Herder y el nacimiento del romanticismo alemán cuando  la cultura toma por primera vez adjetivo y comienza a ser «nacional». Ya no es el reflejo de la exposición individual al conocimiento, sino un  fenómeno colectivo: el reflejo, común a todos los miembros de la  colectividad nacional, de un «espíritu popular» que transitaría la  historia materializando la esencia nacional a lo largo del tiempo. 

El proceso social de educación y el de nacionalización se hace sinónimos. Es un razonamiento con trampa: [Fichte batallaba precisamente para crear para un sistema educativo que produjera nacionales](https://marxismo.school/communia/es/su-necesidad-de-la-escuela-y-la-nuestra)... luego no los habría sin intervención estatal. 

Pero su estrategia es la de una profecía autocumplida, una vez la  burguesía se haga con el poder político, nacionalización y educación  serán lo mismo, una *segunda génesis del hombre*, según la frase famosa de Herder. 

A partir de ahí, los argumentos románticos parecerán *naturales*, los humanos tendremos una *segunda naturaleza* cultural y *por tanto* nacional.

> Pero permanezcamos en la tierra y  veamos en su amplitud más general lo que la naturaleza, la que mejor  debe conocer el fin y carácter de su criatura, nos pone antes los ojos  como la misma formación humana: ésta no es otra que la tradición de una  educación para alguna forma de felicidad y de modo de vida humanos. 
>
> Permanece el hombre entre hombres: entonces no puede escapar de esta cultura  formadora o deformadora; la tradición lo alcanza y forma su cabeza y  conforma sus miembros. Tal como es aquélla y como se forman éstos, así  será el hombre, así está él configurado.
>
> Herder, [Ideas para la Filosofía de la Historia de la Humanidad](https://de.wikipedia.org/wiki/Ideen_zur_Philosophie_der_Geschichte_der_Menschheit), 1791

La definición y exaltación de la «cultura nacional» fue el  «descubrimiento» del «ADN» de un sujeto político nuevo capaz de envolver e involucrar a todas las clases sociales: la [nación](https://diccionario.marxismo.school/Naci%C3%B3n). 

La cultura nacional fue el elemento definitorio de la nación, la madre de las esencias del [nacionalismo](https://diccionario.marxismo.school/Nacionalismo), la ideología del ascenso de la burguesía como clase política en  Alemania, el invernadero ideal en el que germinó su liderazgo social.

### Cultura y pequeña burguesía

La cultura fue fundamental en la nacionalización de una pequeña  burguesía y un campesinado cuyos intereses económicos inmediatos seguían siendo, como se vio en la revolución cantonal española,  fundamentalmente locales. 

Así desde sus comienzos, la «cultura nacional» ofreció un  protagonismo y financiación a la pequeña burguesía a través de las  artes, convirtiéndola en intérprete plástico, arquitectónico y literario del espíritu nacional, diseñadora por tanto de las formas «populares»  de la ideología nacional y, hasta cierto punto, en guardián de sus  esencias.

### El capitalismo de estado, las «culturas» y las «identidades»

Con el desarrollo del [capitalismo de estado](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado) durante el siglo XX, el estado extendió sus políticas de control  social. Y para eso aprendió a pensar como «sujetos políticos» a aquellas categorías sociológicas que le eran útiles. Por ejemplo, en los años  veinte «la juventud» se convierte en concepto político y con ella nacen  las primeras «culturas juveniles». 

En la posguerra, el desarrollo de la industria cultural y la  publicidad se unirá al desarrollo de las políticas sociales,  fractalizando esas identidades. 

Como consecuencia, a finales de los años cincuenta en EEUU y en los  sesenta en Europa, se «descubren» las «subculturas» juveniles,  estudiantiles, urbanas, barriales, migratorias, femeninas... Las  «identidades culturales» se multiplican dentro del molde nacional  conforme el estado hace más fino el grano de las imágenes a partir del  cual diseña sus políticas.

En la lógica monopolística del capitalismo de estado todas esas  categorías suponen además una oportunidad de encuadramiento organizativo y todo encuadramiento ofrece una oportunidad de «representación»  colectiva: subvenciones al «tejido social», técnicos especializados,  procesos participativos de diseño de «políticas públicas»... 

No faltan incentivos para organizar el descontento en mil identidades que reclamen «reconocimiento» y un espacio para nuevas élites  «representativas». 

No es casualidad si los estudios de Sociología y los de «Ciencias  Políticas» se conciben en las universidades estatales como derivaciones  de un tronco común.

### Cultura e «identidad de clase»

Algunas escuelas académicas e historiográficas, desde EP Thompson a  los historiadores posmodernos norteamericanos, han tratado de redefinir  la conciencia de clase como «identidad» definida por una «cultura  obrera». Trasladando la «conciencia de sí» de la lucha de clases -la  existencia de luchas de los trabajadores en tanto que trabajadores- al  plácido terreno de la sociología cultural. 

La «cultura», todo eso que permite reconocer a otro como «alguien de  la misma condición», fundamentaría la «identidad histórica» de los  trabajadores. 

La conciencia de clase se dirimiría pues en el territorio que va  desde las letras de canciones populares al repulgue, desde los lugares  comunes a las prácticas comunitarias de resistencia cotidiana. 

Aquello de lo que la clase trabajadora es capaz en términos  políticos, vendría delimitado por la proyección de los valores  reflejados en estas prácticas y costumbres. Prácticas y costumbres que  como toda cultura bajo el capitalismo, son fundamentalmente nacionales. 

De este modo la misma idea de [consciencia de clase](https://diccionario.marxismo.school/Consciencia%20de%20clase) es maleada y subvertida para, a través del concepto de cultura,  nacionalizar a los trabajadores y ligarlos al capital nacional -aunque  normalmente se haga bajo la capa de un rechazo de la burguesía nacional. Estamos en las antípodas del pensamiento revolucionario, por supuesto. 

Para Marx, la «identidad histórica» de la clase, aquello en lo que consiste su [conciencia de clase](https://diccionario.marxismo.school/Consciencia%20de%20clase), no es otra cosa que el programa al que históricamente se ve abocada por razón del lugar que ocupa en la sociedad capitalista. Programa que es  universal, idéntico en cada país como la condición asalariada misma.

### «Cultura global» e imperialismo

Como expresión ideológica del capital nacional, el desarrollo  independiente de la cultura nacional nacerá ya con fecha de caducidad:  solo será posible mientras lo sea el del capital nacional. 

La aparición de una «cultura internacional» ligada a la lengua y las  «industrias culturales» de las potencias imperialistas hegemónicas en  cada momento pondrá en cuestión a partir del desarrollo del [imperialismo](https://diccionario.marxismo.school/Imperialismo) el supuesto carácter «esencial» y «nacional» de las artes y las costumbres

Sin embargo, esto será a su vez reintrepretado y reutilizado por el  nacionalismo como una «agresión» más ante la que llamar a la «unidad» en torno al estado y el capital nacional para la defensa de «su cultura».