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Title: Democracia
Description: Forma de organización del aparato político del estado burgués que se legitima a través de la representación del conflicto social como un mercado -el Parlamento- en el que las grandes tendencias de opinión -sustanciadas en los partidos- intercambian intereses bajo un juego de reglas que garantiza la supervivencia y desarrollo del propio estado y la nación que conforma.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Democracia
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> Forma de organización del aparato político del estado burgués que se  legitima a través de la representación del conflicto social como un  mercado -el Parlamento- en el que las grandes tendencias de opinión  -sustanciadas en los partidos- intercambian intereses bajo un juego de  reglas que garantiza la supervivencia y desarrollo del propio estado y  la nación que conforma.

## Democracia y representación bajo la burguesía

La [burguesía](https://diccionario.marxismo.school/Burgues%C3%ADa) para afirmar su liderazgo sobre el conjunto social, esto es, para  imponer a través del estado las necesidades de la acumulación del  capital nacional en un territorio/mercado determinado que hace propio,  no necesitó darle al aparato político del estado una forma específica.  Sus primeras experiencias en el poder político tomaron formas tan  diferentes como una república oligárquica en Venecia, un estado  corporativo en Florencia, el asambleismo comunero en Castilla o la  dictadura cromwelliana en Inglaterra. 

Todas ellas tenían en común sin embargo un elemento: propiciaban distintas formas de *representación* de las clases subalternas en el estado y sus rituales. Esta  representación por lo general iba poco más allá de lo ceremonial: en  Venecia los gremios menores y los asalariados se veían incluidos en el  estado y luchaban por su consideración batallando por ocupar mejores  posiciones en las procesiones públicas. 

El sentido de representación en este marco es más el de la  representación teatral que el que luego el liberalismo adoptaría como  idea de representación política. Pero muestra como desde el comienzo la  burguesía es consciente de la necesidad de un aparato político que  ejerza su la [dictadura](https://diccionario.marxismo.school/Dictadura) de sus intereses involucrando al resto de las clases. 

Y por otro lado, las procesiones, coreografías de masas y  representaciones ceremoniales nunca desaparecieron como forma de  intentar representar a los trabajadores en el estado burgués, llegando  al paroxismo en la Alemania nazi, la Italia fascista, la Rusia  stalinista o la China maoísta.

Será solo al alcanzar su madurez y plantearse la *constitución del cuerpo social en [nación](https://diccionario.marxismo.school/Naci%C3%B3n)*, es decir al plantearse la dirección sobre una estructura de clases  impulsada ya por la producción industrial, cuando elevará los mitos  liberales a principio de gobierno, cediendo espacios de poder político  al *[pueblo](https://diccionario.marxismo.school/Pueblo)*, esto es, aceptando un espacio político específico en el estado para las aspiraciones de la [pequeña burguesía](https://diccionario.marxismo.school/Peque%C3%B1a%20burgues%C3%ADa) e, indirectamente, del naciente [proletariado](https://diccionario.marxismo.school/Proletariado). La *democracia moderna* se empieza a definir como un sistema de *representación* basado en el sufragio universal de los individuos poseedores.

## El proletariado y la democracia en el capitalismo ascendente

Será la aparición del proletariado como sujeto político a partir de  la revolución de 1848 la que aconseje a la burguesía y las clases  dominantes conceder un espacio de auto-organización a los  trabajadores... aunque solo tras virulentas luchas que fueron objeto de  represión, casi siempre sangrienta, por los estados liberales y  democráticos del momento.

El [capitalismo ascendente](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20ascendente) acepta entonces al proletariado en una parte de Europa, como un sujeto  político reconocido dentro de la sociedad burguesa. Acepta que los  trabajadores estén *representados* dentro de sus instituciones de gobierno, consciente de que hay un margen, dentro de su propia  dominación, para la consecución por los obreros de reformas legales  útiles a su propia organización y constitución como clase (legalización  de partidos y organizaciones, reconocimiento legal de las huelgas, del  sufragio universal, etc.). 

En este momento, aunque alimente las tendencias [reformistas](https://diccionario.marxismo.school/Reformismo) y [revisionistas](https://diccionario.marxismo.school/Revisionismo), el esfuerzo por obtener este reconocimiento es parte del proceso de  constitución política de la clase y del desarrollo de su organización  como tal ([centralismo](https://diccionario.marxismo.school/Centralismo)).

El resultado de todo este periodo es la aparición de un espacio de *democracia obrera* al margen y en paralelo a la democracia estatal en el tejido  organizativo masivo que aparece alrededor de las sedes partidarias, los  sindicatos, las cooperativas y las numerosas organizaciones culturales  obreras. 

## Democracia, fascismo y stalinismo contra la democracia obrera

La entrada en la [fase imperialista](https://diccionario.marxismo.school/Imperialismo) transformará la organización de la burguesía y su relación con el estado, impulsándola hacia las formas propias de la [decadencia](https://diccionario.marxismo.school/Decadencia): las del [capitalismo de estado](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado).

El capitalismo de estado ya no es un capitalismo de libre  concurrencia sino un capitalismo monopolista y el aparato político del  estado se transforma reflejándolo. La guerra imperialista y la  participación en la administración de la economía de guerra por los  parlamentos impulsa a los grandes partidos políticos a pasar de ser  expresiones de intereses concurrentes en busca de representación frente  al estado a *partidos de estado*, representantes especializados  del estado frente a sectores sociales determinados, monopolistas  especializados en la gestión de grandes grupos sociales y corrientes de  opinión.

La contrarrevolución jugará un papel central en esta reorganización global de la burguesía *y* el estado que se solapa con la reorganización de burguesía *en* el estado. Las dos formas específicas de vanguardia de la contrarrevolución, el [fascismo](https://diccionario.marxismo.school/Fascismo) y el [stalinismo](https://diccionario.marxismo.school/Stalinismo), se aplicarán a la destrucción del espacio democracia obrera creado  durante décadas por la IIª, la IIIª Internacional y, en España, también  por la CNT.

> El fascismo no es solamente un  sistema de represión, violencia y terror policíaco. El fascismo es un  sistema particular de Estado basado en la extirpación de todos los  elementos de la democracia proletaria en sociedad burguesa. La tarea del fascismo no es solamente destruir a la vanguardia comunista, sino  también mantener a toda la clase en una situación de atomización  forzada. 
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> Para esto no basta con exterminar físicamente a la capa  más revolucionaria de los obreros. Hay que aplastar todas las  organizaciones libres e independientes, destruir todas las bases de  apoyo del proletariado y aniquilar los resultados de tres cuartos de  siglo de trabajo de la socialdemocracia y los sindicatos. Porque es  sobre este trabajo sobre lo que, en última instancia, se apoya el  partido comunista.
>
> León Trotski, «[¿Y ahora? - Problemas vitales del proletariado alemán](https://www.marxists.org/espanol/trotsky/1932/enero/25.htm)», 25 de enero de 1932.

La destrucción del espacio de democracia obrera y la integración de  los sindicatos en el encuadramiento bélico de los trabajadores se  aceleraron en los 30 y se llevaron a sus últimas consecuencias bajo la  bandera [antifascista](https://diccionario.marxismo.school/Antifascismo) durante la contrarrevolución en España y tras ella durante la segunda  guerra imperialista mundial. Casi siempre con la dirección sobre el  terreno de los partidos stalinistas y socialistas.

Así, al segar la base masiva desde la que surgía la organización  política de clase, la contrarrevolución -bajo todas sus formas-  desbrozará el camino a las tendencias más totalitarias capitalismo de  estado. 

Paradoja: serán estas formas totalitarias las que sirvan a las potencias *democráticas* para construir la oposición fascismo-democracia... y luego, durante la  guerra fría, la oposición democracia-comunismo. Pero para entonces  quedaba tan poco de democracia obrera bajo los estados democráticos,  como bajo el capitalismo de estado stalinista.

## La democracia hoy

Hoy no queda nada de la democracia obrera masiva que la  contrarrevolución arrancó de raíz. El sindicato ya no es un mero  intermediario, sino un monopolista de la fuerza de trabajo, al par con  otros monopolios industriales. Y, lo que es más importante, [no puede ser otra cosa](https://diccionario.marxismo.school/Sindicato). Pero esto no quiere decir que tengamos que abandonar el objetivo de  construir un espacio de democracia de clase. De hecho es fundamental.  Pero no puede partir de las formas propias de un capitalismo ascendente  que no volverá.

Las dificultades son obviamente inmensas. Vivimos universalmente bajo distintas formas de [capitalismo de estado](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20de%20estado). La lógica omnipresente del mercado y la competencia del [capitalismo ascendente](https://diccionario.marxismo.school/Capitalismo%20ascendente), dejó el lugar a la fusión, a través del sistema financiero y el estado, de los capitales individuales en grandes grupos monopolistas. 

En conjunto el estado se convirtió en una suerte de todo orgánico, un monopolio de monopolios que, a través de sistemas más o menos formales, regula el conjunto de la vida social de arriba a abajo: desde los  salarios a través de la coordinación y el convenio de patronales y  sindicatos, hasta la *cesta energética* pasando por la información que se distribuye a través de los monopolios mediáticos.

En un marco así, en el que *la opinión* es el producto de una  industria monopolista más, el Parlamento deja de ser el lugar de  encuentro y negociación de las distintas fracciones e intereses de  clase. La burguesía no se organiza ya a través de un *mercado de ideas e intereses* sino como un todo orgánico que segrega opiniones para el consumo masivo a través de mil canales. Canales que distribuyen el mismo producto con  distintos sabores.

Las elecciones pasan a ser un mero ejercicio gimnástico de la  capacidad de la burguesía de estado para generar opinión. Por supuesto  sin dejar de vendernos la sacralidad de las elecciones como expresión de una inexistente *voluntad popular* o un ilusorio *poder de la ciudadanía*.

Eso no quiere decir que la burguesía controle todo sin cuestionamiento desde un *cuadro de mandos* perfecto. Aunque capitanee el estado y los grandes grupos financieros y de capital, ni es monolítica ni está sola en la sociedad. Una manada de hienas no es precisamente un modelo de armonía por coordinada que esté y como toda dictadura de una clase explotadora, su dominio requiere la  complicidad activa de las capas intermedias. 

No faltan ejemplos de distinto calado de revueltas de la [pequeña burguesía](https://diccionario.marxismo.school/Peque%C3%B1a%20burgues%C3%ADa) en las noticias diarias de todo el mundo. En ellas unos y otros nos llamarán a *defender la democracia* una y otra vez. Son conscientes de que en ese campo no podremos, en  ningún caso, afirmarnos como clase políticamente independiente, pero no  cejan en la esperanza de encuadrarnos alrededor del estado democrático  como carne de cañón de sus disputas internas y externas.