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Title: Nacionalismo
Description: Ideología política que define a la nación como un sujeto histórico y político por encima de las clases sociales, que quedarían reducidas a componentes de la nación con intereses y tareas nacionales específicas, es decir, con intereses y deberes propios en el «objetivo común» de la prosperidad del capital nacional.
Author: Escuela de Marxismo
URL: https://diccionario.marxismo.school/Nacionalismo
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> Ideología política que define a la nación como un sujeto histórico y  político por encima de las clases sociales, que quedarían reducidas a  componentes de la nación con intereses y tareas nacionales específicas,  es decir, con intereses y deberes propios en el «objetivo común» de la  prosperidad del capital nacional.



### Significado del nacionalismo

El nacionalismo define a la nación como un sujeto histórico y  político por encima de las clases sociales, que quedarían reducidas a  componentes de la nación con intereses y tareas nacionales específicas,  es decir, con intereses y deberes propios en el «objetivo común» de la  prosperidad del capital nacional. Deberes que por supuesto incluyen  distintas formas de «lealtad» hacia el poder estatal.

Todo nacionalismo incluirá, con más o menos intensidad, la reivindicación de una «cultura nacional» y de las [tareas nacionales y democráticas de la revolución burguesa](https://diccionario.marxismo.school/Tareas%20nacionales%20y%20democr%C3%A1ticas%20de%20la%20revoluci%C3%B3n%20burguesa) bajo la forma de reivindicación permanente de la «soberanía nacional».

La crítica del concepto de nación como sujeto histórico, es decir, la crítica del nacionalismo, pasa por negar la existencia de todo  «programa nacional». La nación no es esa unidad con un destino bajo la  que se esconde la dirección por la burguesía del conjunto social. Es,  por el contrario, un conjunto de clases en conflicto en el que el  proletariado representa un programa antagónico a todo lo que implica la  nación.

> Cuando se habla del «derecho de  las naciones a la autodeterminación», se usa el concepto de nación como  un todo, como una unidad social y política homogénea. Pero ese concepto  de «nación» es precisamente una de las categorías de la ideología  burguesa que la teoría marxista ha sometido a una revisión radical,  demostrando que detrás del velo misterioso de los conceptos de «libertad burguesa», «igualdad ante la ley», etc., se oculta siempre un contenido histórico concreto.
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> En la sociedad de clases no existe la nación  como entidad sociopolítica homogénea, sino que en cada nación hay clases con intereses y «derechos» antagónicos.
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> No existe absolutamente  ningún terreno social, desde el de las condiciones materiales más  primarias hasta las más sutiles condiciones morales, en el que las  clases poseedoras y el proletariado consciente opten la misma actitud y  aparezcan como un «pueblo» indiferenciado.
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> En el terreno de las  condiciones económicas, las clases burguesas defienden los intereses de  la explotación, y el proletariado, los del trabajo. En el terreno de las condiciones jurídicas, la propiedad privada es la piedra angular de la  sociedad burguesa; los intereses del proletariado exigen que los que no  tienen nada sean emancipados de la dominación de la propiedad. En el  terreno de la administración de justicia, la sociedad burguesa  representa la «justicia de clase», la justicia de los aposentados y los  gobernantes; el proletariado defiende la humanidad y el principio que  consiste en tener en cuenta las influencias sociales en el individuo.
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> En las relaciones internacionales, la burguesía lleva a cabo una política  de guerra y de anexiones, es decir, en la fase actual del sistema, una  política aduanera restrictiva y de guerra comercial; el proletariado, en cambio, una política de paz generalizada y de libertad de intercambios. En el terreno de la sociología y de la filosofía, las escuelas  burguesas y la escuela que representa el proletariado están en abierta  contradicción (…)
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> Incluso en el terreno de las supuestas  relaciones humanas, de la ética, de las opiniones sobre arte, educación, etc., los intereses, la visión del mundo y los ideales de la burguesía, por un lado, y los del proletariado consciente, por otro, constituyen  dos campos separados entre sí por un profundo abismo. En aquellos  aspectos en que las aspiraciones formales y los intereses del  proletariado y de la burguesía en su conjunto, o de su sector  progresista, parecen idénticos o comunes, como, por ejemplo, en las  aspiraciones democráticas, la identidad de formas y consignas encubre  una ruptura total de contenido y de política práctica.
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> **En una sociedad de este tipo no puede existir una voluntad colectiva y unitaria, no puede haber autodeterminación de la «nación»**. Cuando en la historia de las sociedades modernas se han desarrollado  luchas y movimientos «nacionales», se ha tratado, en general de  movimientos de clase de la capa burguesa dirigente, que, en el mejor de  los casos, puede representar hasta cierto punto los intereses de otras  capas populares en la medida en que defienda, como «intereses  nacionales», formas progresistas del desarrollo histórico, en los que la clase trabajadora aun no se haya separado de la masa del «pueblo»  dirigido por la burguesía para constituirse en una clase políticamente  consciente e independiente.(…)
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> Todos estos hechos son suficientes  para demostrar que el «derecho de las naciones» no puede ser  determinante, desde el punto de vista de un partido socialista, de la  cuestión nacional. La misma existencia de eses partido es la prueba de  que la burguesía ha dejado de ser el representante de todo el pueblo, de que la clase proletaria ya no se cubre con el manto protector de la  burguesía, sino que se ha separado de ella para convertirse en una clase independiente con sus propios objetivos sociales y políticos.
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> Siendo la concepción de «pueblo», de «derechos» y de «voluntad popular» como  un todo homogéneo, una reliquia de la época del antagonismo latente en  inconsciente entre el proletariado y burguesía, sería una contradicción  flagrante que el proletariado consciente y organizado se sirviera de  ellas; una contradicción no en el terreno de la lógica escolástica, sino una contradicción histórica. (…)
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> Para la socialdemocracia, la  cuestión de las nacionalidades es, ante todo, como todas las demás  cuestiones sociales y políticas, una cuestión de intereses de clase.(…)
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> Recapitulemos: el desarrollo capitalista y los intereses de la burguesía necesitan la  creación de un estado nacional independiente, que más tarde se convierte en un instrumento de conquista imperialista. Los intereses del  proletariado tienen únicamente a los objetivos democráticos y culturales del movimiento nacional, es decir, al establecimiento de instituciones  políticas que garanticen, por medios pacíficos, e libre desarrollo de la cultura de todas las nacionalidades que conviven en el mismo estado. La clase obrera reivindica firmemente la igualdad de derechos de todas las personas de todas las nacionalidades. El programa nacional de clase  obrera es esencialmente distinto del nacionalismo de la burguesía.
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> Rosa Luxemburgo. [La cuestión nacional y la autonomía](https://bibliothequedumarxisme.files.wordpress.com/2017/10/textos-sobre-la-cuestion-nacion-luxemburg-rosa.pdf), 1908

